Recientemente, me he encontrado con dos casos especialmente truculentos y que han acabado tragicamente con la vida de dos chicas que habían posado para la revista Playboy. La primera de ellas era Jasmine Fiore, 28 años y modelo de bañadores.

Su cuerpo apareció en un vertedero, dentro de una maleta y descuartizado. Le habían cortado los dedos y arrancado los dientes para evitar su identificación. Presentaba, además, señales de haber sido violentamente golpeada y estrangulada. Finalmente, la policía averiguó que se trataba de Jasmine gracias al número de serie de sus implantes de mama.

El asesino fue su propio marido, Ryan Alexander Jenkins, conocido por haber participado en el reality de televisión "Megan Wants a Millionaire" en el que otra conejita Playboy, Megan Hauserman, iba a elegir a su próximo marido entre un grupo de jóvenes millonarios. Esperemos que lo de "I love Escassi" en Tele5 acabe un poco mejor... o que simplemente acabe ya. En cualquier caso, Ryan se presentó declarando una fortuna de 2,5 millones de dólares. El programa se grabó hasta el final, pero su emisión se canceló cuando se supo que Ryan estaba acusado de asesinato.

Jasmine y Ryan se habían casado después del rodaje del programa y su matrimonio apenas duró 5 meses. Tras asesinar a su esposa, Ryan huyó a su país natal, Canadá, donde era buscado por la policía. Su cadaver fue encontrado en el pequeño motel en el que se escondía. Se había colgado usando su propio cinturón.

La segunda muerte violenta fue la de Paula Sladewski, de 26 años y que había sido portada de Playboy en 2003. Paula había viajado a Miami para celebrar el fin de año junto a su novio. La pareja acudió esa noche a un concierto de Lady Gaga y continuaron de fiesta por varios clubs de la ciudad. Pero la noche acabó en una pelea entre los dos y su novio, Kevin Klym, su fue dejandola sóla en un club nocturno.

Horas más tarde, una llamada alertaba a la policía de que había un contenedor de basura ardiendo en la calle. Cuando acudieron, dentro del contenedor, aún en llamas, encontraron el cuerpo carbonizado de la modelo. El principal sospechoso era su novio. Habían tenido problemas con anterioridad y la propia Paula había sido detenida por romper una botella en la cabeza de su novio y, en otra ocasión, Kevin le había roto la nariz a la modelo de un puñetazo.

Las sospechas aumentaron cuando un familiar de la modelo declaró que Paula había enviado un mensaje de texto a su madre: "El intenta matarme". Sin embargo, la policía ha hecho público un video de seguridad del club nocturno en el que se ve a Paula salir acompañada de un hombre negro sin identificar. Son las últimas imágenes de la conejita con vida.

Ya habíamos hablado de otras muertes violentas en el porno y es que parece que los que viven en ese mundo tienen muchas posibilidades de acabar en un capítulo de CSI.


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